
El lunes por la mañana, cuando todo el mundo enciende su portátil y arranca sin tropezones, es que el trasllat d’oficina se ha ganado antes. No con más brazos moviendo cajas, sino con un plano bien hecho y etiquetas claras pegadas en cada mueble. La diferencia entre el caos y la calma está en la semana previa a subir al camión.
En polígonos como Mas Blau I o II, donde las oficinas comparten muelle y ascensor de carga, reservar esos espacios con antelación es lo único que evita colapsos. Si te saltas ese paso, terminas esperando fuera mientras el equipo intenta trabajar desde el móvil en la calle. El orden previo manda; el esfuerzo del día solo confirma lo ya resuelto.
El inventario de puestos, primer paso del traslado
Antes de desconectar el primer cable, hay que numerar cada puesto. En El Prat de Llobregat, donde los polígonos como Mas Blau o el Pratenc concentran oficinas con ascensor de carga y muelles compartidos, la precisión evita el caos. Se cuenta todo: cuántas mesas, cajoneras y monitores tiene cada persona. También se miden los metros lineales de archivo y qué mobiliario queda en las salas de reunión.
Cada caja recibe una referencia clara que apunta al puesto exacto del dueño. Los documentos no van sueltos; el archivo se etiqueta por departamento para facilitar la recuperación. La idea es simple: nadie debería tener que abrir diez cajas solo para encontrar sus papeles o su taza. Con este inventario firmado en origen, el desembalaje gana ritmo y el equipo vuelve a trabajar sin perder horas buscando cosas entre cartones mezclados.
Embalaje de pantallas y equipos en una oficina del parque de negocios
En un parque de negocios como Mas Blau, la pantalla se mueve de canto, nunca tumbada. Cada monitor viaja separado del resto del mobiliario, con su propia protección para que el peso de una mesa no lo dañe en el trayecto. Los portátiles y los periféricos se agrupan por puesto de trabajo, así al llegar cada uno encuentra su material sin buscar entre cajas ajenas. Los cables, recogidos y etiquetados con la referencia exacta del equipo al que pertenecen, evitan el caos típico de la reubicación.
Las torres de sobremesa tienen su propio embalaje rígido para no viajar acostadas junto a piezas pesadas. Dentro del camión, la carga informática va separada del mobiliario para evitar golpes cruzados. Las mesas grandes se desarman antes de salir; en edificios con ascensores de carga compartidos o puertas estrechas, es la única forma de sacarlas sin dañar paredes ni esquinas. Si tu oficina está en El Prat o cerca, puedes consultar más sobre nuestro protocolo de embalaje técnico.
Racks y servidores: el traslado que exige ventana de parada
Cuando el traslado incluye un armario rack o servidores propios, la fecha no la marca el calendario de mudanzas, sino la ventana de parada que fija tu empresa. El desmontaje de los equipos y su reconectado posterior dependen de tu responsable técnico o del proveedor especializado en IT; ellos saben qué cable va dónde. Por nuestra parte, aportamos el transporte, la protección física durante el trayecto y el orden estricto de descarga para que nada llegue revuelto.
Antes de tocar un solo conector, fotografía el frontal y la trasera del rack. Ese detalle evita sustos al reubicar cada unidad en su ranura original. No prometemos servicios técnicos que no realizamos: si necesitas configuración de red o encendido, ese es terreno de tus ingenieros. Nosotros nos centramos en que la maquinaria baje por las escaleras de Cèntric o entre por el ascensor de carga del parc de negocis Mas Blau sin sufrir un golpe. Consulta cómo gestionamos estos accesos complejos en nuestra sección de mudanzas de oficina.
Cómo se carga el camión en el carrer de la Garrotxa
El carrer de la Garrotxa y el carrer d’Osona forman parte del parque empresarial Mas Blau I y II, que creció desde 1990 pegado a la C-31. La zona tiene una ventaja práctica clara para quien mueve mobiliario: los viales son amplios y cuentan con parada directa de la línea L9. Esto permite aparcar el camión justo al lado del edificio sin necesidad de solicitar permisos de ocupación de acera ni cortar el tráfico, algo habitual en otras áreas más densas.
Aunque el exterior sea cómodo, la logística interna cambia. En estos inmuebles, casi siempre hay normas estrictas sobre cómo usar el ascensor de carga o el muelle compartido. No vale con llegar y empezar a bajar cajas; es imprescindible coordinarse antes con la administración de la finca para reservar esos espacios comunes. Planificar bien esta gestión evita esperas innecesarias y asegura que el equipo pueda trabajar sin interrumpir a otros usuarios del polígono durante la jornada.
Del viernes al lunes: cómo se reparte el traslado de una oficina
El reparto empieza el viernes, cuando cierra la oficina y los equipos dejan de usar el espacio. Ese día se carga todo: ordenadores, sillas y mobiliario desmontado. El sábado toca transporte y montaje siguiendo el plano de puestos que facilita la empresa; primero se ubica cada pieza y después se conecta la corriente y la red. Es un trabajo de precisión donde el orden importa tanto como la prisa.
Queda el domingo para probar con calma. Los empleados pueden encender sus equipos y verificar que funcionan antes del lunes. Al cerrar el día, se recoge todo el embalaje usado y se firma el inventario conjunto, dejando constancia escrita de cualquier incidencia menor. Este esquema solo funciona porque se trabaja sábado y domingo. Sin ese fin de semana libre, no hay margen para corregir errores ni para que nadie entre el lunes a una mesa sin luz o internet.
Naves del Pratenc y de la ZAL: equipos y almacén en el mismo traslado
En el polígon Pratenc y en la ZAL, el encargo suele mezclar oficina y almacén. No basta con llevar sillas y cajas de archivo: hay estanterías metálicas, transpaletas y palés cargados. El orden al descargar define cómo trabajará tu equipo las semanas siguientes. Si sacas primero lo que menos usas, te ahorras mover montones cada mañana para llegar al material vivo.
La salida directa a la ronda y hacia el aeropuerto facilita las cosas. Permite encadenar dos viajes completos en una misma mañana sin atascarte en accesos secundarios. Eso agiliza la instalación de racks o la puesta en marcha del stock antes de que entre el primer turno.
Mira qué ofrecemos en nuestros servicios y dime la ventana de parada disponible en tu finca. Así ajustamos la hora de carga a tus horarios reales.